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miércoles, 21 de mayo de 2008

Donde vive el monstruo


Título: Las Benévolas
Autor: Jonathan Littell
Editorial: RBA
Sección: Narrativa Extranjera
El autor: Jonathan Littell (Nueva York, 10 de octubre de 1967) es un escritor franco-estadounidense nacido en una familia de origen judío emigrada desde Polonia a Estados Unidos a finales del Siglo XIX. Hoy en día reside en Barcelona junto a su esposa belga y sus dos hijas. Su novela Las Benévolas ("Les Bienveillantes"), escrita en francés a los 39 años, ha sido galardonada con el Premio Goncourt de 2006 y el Grand prix du roman de l'Académie française de ese mismo año.
La obra:
Parece una constante de nuestro tiempo el preguntarse por el mal, o mejor dicho por el MAL. ¿Existe realmente?, ¿De donde surge y como se genera?¿Por qué toma esas formas? En fin la lista es infinita y el tema parece inagotable. De entre todas las fuentes sin duda la más rica ha sido el nazismo y su alargadísima sombra influye aún hoy sobre gran parte de nuestra cultura ya sea cine, filosofía, literatura etc. Parece difícil a estas alturas pensar que hay nuevas visiones por las que observar este periodo, algo que pueda aportar más a lo ya dicho. Ahí es donde entra la obra de Jonathan Litell, pues se trata de una nueva vuelta de tuerca, un hablar de lo mismo pero desde un plano diferente, es una nueva visión del reverso más tenebroso del ser humano. Su gran aportación es haber tomado el punto de vista del ejecutor, pero no de una forma maniquea, sino “entrando” en su posición, pensamiento y justificaciones hasta el final. Las Benévolas es un diario de un Oficial SS, pero no son las páginas de un estúpido ni de un sádico, ni tan siquiera de un hombre arrepentido, sino de una persona con formación, que sabe de lo que habla y que tiene una dialéctica inteligente. Una obra muy arriesgada por lo tanto, que probablemente no se hubiera atrevido a escribir Littell si sus propias raíces judías no le protegieran de los acusadores de “justificar”, acusación que en cualquier caso se ha multiplicado desde muchos lugares.
Quizás esto último es lo que más me ha sorprendido, pues inevitablemente a lo que nos conduce el autor es a la visión del horror desde el mismo ejecutor, y puedo asegurar que no es ni mucho menos agradable. Más bien lo contrario el efecto sobre el lector (o por lo menos sobre este que suscribe) ha sido de verdadero espanto. Quizás se trate de lo que una vez comento Kurt Cobain sobre las acusaciones de “pedofilia” que sufrió la foto de la portada de “Never Mind”. “..realmente si alguien ve la foto de un niño de tres meses desnudo y piensa que es un objeto sexual es que él es un pedófilo” Si alguien después de leer las “Benévolas” cree que se esta haciendo proselitismo del nazismo ........que no tenga dudas, es un nazi.

Ignacio.

miércoles, 20 de febrero de 2008

Mardito Roedore

Título: Firmin
Autor:Sam Savage
Editorial: Seix Barral
Sección: Narrativa extranjera

El autor: Nacido en Carolina del Sur y hoy residente en Madison,Wisconsin, obtuvo el doctorado en Filosofía por la Universidad de Yale, donde fue profesor. También ha sido mecánico de bicicletas, carpintero, pescador y tipógrafo. Firmin, su primera novela, fue publicada por una pequeña editorial de Minneapolis, fuera de los grandes circuitos editoriales. Sin embargo, ha crecido gracias a la recomendación de lectores y libreros..y hasta aquí hemos llegado.
La obra: La verdad es que si han leído el epígrafe anterior probablemente habrán leído lo más interesante. Quiero decir con esto que la razón primera que se da para leer este libro es su rocambolesca y, por que no, romántica historia. A saber: Tipo mas bien outsider que se dedica a escribir libros mientras desarrolla su profesión de...........lo que sea pero cuanto más miserable mejor, y finalmente la fortuna le sonríe. Si es posible se acompaña con una foto representando el ideal de rebelde. En fin un buen comienzo pero que en sí mismo no asegura nada. Desgraciadamente en el caso que nos ocupa no se ve coronado por una obra magna, sino más bien por una “novelita”, que como dicen muchos de los que la recomiendan, se lee de un tirón. Es por lo tanto una lectura grata, con algún momento interesante pero que, en mi modesta opinión, carece de cualquier tipo de sustancia. Pues sí señores el pequeño ratoncillo que protagoniza la novela es un devorador compulsivo de libros en todos los sentidos, quiero decir que se los come pero también los lee e incluso saca provechosas enseñanzas de la vida. Únase a esto el ambiente bohemio de la ciudad y un toque de la nostalgia del mundo perdido y tendremos Firmin. La autocompasión y la añoranza no son sentimientos prohibidos desde luego, pero nuestro amigo Sam no ha conseguido mas que un pequeño entretenimiento con todo lo bueno y lo malo que eso significa. En fin yo me quedo con Pixi y Dixi....... pero cada uno tiene su opinión.

Ignacio