Autor: Fiódor Dostoievski.Título: El jugador
Editorial: Alianza
Sección: Narrativa Extranjera
El autor: pincha aquí y tendrás un resumen de su vida y obra.
El resto: El gran Fiódor Dostoievski debe ser un gran escritor, no lo dudo, imagino que lo será, imagino que Crimen y Castigo o Los hermanos Karamázov serán dos obras maestras de la literatura universal, de lectura imprescindible, como Guerra y Paz, o el Ulises de Joyce. Vale. Pero yo es que no he leído ninguna de estas novelas. Yo, por ahora, sólo he leído El jugador. Y bueno.
El problema seguramente será mío, tenía demasiadas expectativas puestas en esta novela, conocía referencias de otras obras, había oído hablar de ella y encima la portada que trae la editorial Alianza era preciosa. Vamos, que el libro me iba a gustar. Seguro. Pero no. Cuando iba por la página 96 estuve a punto de dejarlo (y debería haberlo hecho, pero entonces no podría escribir esto con la conciencia tranquila). Resulta que un ruso está locamente enamorado de una chica, pero ésta pasa de su culo. Y básicamente ya. ¿Dónde está el jugador? necesito ruletas, apuestas, emoción, quiero ver cómo el ruso, el jugador, sufre en la mesa frente al crupier y se plantea la teoría del caos, el sentido de la vida, el rojo, o el negro, pares o impares. Pero Dostoievski escribe, (bien escrito, eso sí, hay capítulos que cierran de forma sublime) una trama de amoríos y herencias, de sospechas y melindres, de giliflautadas de un pobre rusito desgraciado capaz de quitarse la vida por una chica, algo tan poco convincente, tan inverosímil hoy día, que hacía que se me atragantara la lectura. "Díme que me tire por un precipicio y así lo haré, porque te quiero" ¡venga hombre!
El análisis psicológico del personaje no está mal, es un jugador, de eso no cabe duda, no juega para hacerse rico (eso cuando juega, porque me he pasado 200 páginas sin "verle" jugar), el dinero le da igual y lo demuestra. Juega por jugar. Vale, eso mola, pero en general la novela sólo resulta medianamente interesante con la aparición de la abuela e incluso casi emocionante cuando el ruso se mete en el casino y en una hora destroza la banca. Muy bien. Sí. Pero creía que Dostoievski iba a dar más de sí. Lo siento. Si Crimen y Castigo es como El jugador pero con 800 páginas más no seré yo quien se lo lea. Aunque ya os contaré, ya.
Manuel